Raíces

Localización:   Ames, Santiago de Compostela

Arquitectos:   Pablo G. Riera

Colaboradores: Miguel González Martínez, Alicia Fuente González

Superficie: 280 m2

Estatus: Desarrollo Proyecto de Ejecución

Infografías: Pablo G. Riera

CONDICIONANTES

Los condicionantes más destacables de la parcela eran su gran superficie, un marcado desnivel en el eje NE-SO, acceso peatonal y rodado por la parte inferior y la posibilidad de tener un amplio ángulo de apertura visual sin obstáculos hacia el Sur.


Un requisito indispensable para los promotores era que la vivienda fuese totalmente accesible, incluyendo el garaje. También lo era la creación de un “refugio/cabaña” en la Planta Primera que gozase de una estrecha relación visual con el paisaje para albergar una sala de arte y una habitación de invitados.


ASPECTOS FORMALES

El  proyecto combina dos lenguajes; uno moderno en planta baja y otro más tradicional en la planta primera. En planta baja tenemos un volumen regular de marcada horizontalidad debido a su cubierta plana y la gran longitud de la fachada principal. En esta planta los materiales nos permiten hacer una lectura de la estructura y de la organización funcional de la vivienda. Por un lado, tenemos un material pétreo y frío, el hormigón visto, que se muestra allí donde ejerce una función estructural y por otro, la madera, material cálido y tradicional que se utiliza en las fachadas vinculadas a espacios de estar (porches, patio).

En la planta primera tenemos un volumen compacto y de proporciones reducidas, con una cubierta a dos aguas. Aquí, al igual que en planta baja, tenemos dos materiales contrapuestos definiendo el volumen: la madera y el zinc. La fachada ventilada de listones de madera conecta los 2 volúmenes y confiere al conjunto un aspecto rústico contribuyendo a la integración del conjunto en el paisaje rural.

En el interior, ambos volúmenes se fusionan dando lugar a un cambio de escala que enriquece el espacio. La escalera y el techo de madera comparten el ángulo de inclinación y nos guían hacia el refugio actuando como sutiles conectores entre los 2 volúmenes.


PATIO

La introducción de un patio en la fachada norte aporta muchos beneficios al proyecto. Además de conectar todas las zonas de la vivienda, mejora la ventilación y permite introducir luz natural en el vestíbulo y el distribuidor de la zona de noche. La circulación entre los dormitorios y la sala de estar se convierte en un agradable trayecto en el que el patio siempre está presente. A nivel espacial, sus proporciones (7x3m) y la combinación de materiales y texturas lo convierten en una atractiva extensión para todos los espacios que están en contacto con él. Permite también interesantes conexiones visuales entre las diferentes zonas.


PORCHES

En la fachada sur, el elemento conector es el porche. Este espacio cobra un gran protagonismo desde el punto de vista estético y, sobre todo, funcional. Se convierte en un mediador entre la vivienda y la naturaleza, entre lo privado y lo público.

El plano de fachada se retranquea 2m en la zona de la cocina, 4m en la zona de estar y 1,5m en el dormitorio principal dando lugar a una secuencia de porches de distintas escalas. Estos porches estarán cubiertos o semi cubiertos por una losa de hormigón que actuará como alero, reduciendo la incidencia de los rayos del sol sobre los grandes ventanales durante los meses más cálidos y protegiendo la fachada de la lluvia.


CONSTRUCCIÓN

A nivel constructivo, al igual que a nivel formal, existe una clara diferenciación entre los 2 volúmenes. En la planta baja se empleará un sistema constructivo basado en muros y pilares de hormigón armado y una cubierta plana invertida. El volumen de la planta primera se resolverá, tanto la fachada como la cubierta, con un entramado ligero de madera laminada.